Toño Carton: “El Balonmano es un deporte de equipo de verdad"
Toño Cartón es una de las figuras del CAI Aragón, en equipo zaragozano que milita en la Liga Asobal, en la que terminó el año pasado en sexta posición. El extremo derecho nacido en Gijón hace 28 años ya ha militado en el Ademar León, Caja Cantabria y Bidasoa antes de asentarse en el CAI Aragón. Cartón es la alegría de la pista. Sin como jugador es una estrella, como persona es un hombre que da humor, alegría y buen ambiente a la muchachada. Su gran asignatura pendiente es lograr la internacionalidad absoluta.
¿Cómo fueron sus inicios en el deporte?
Con 8 años y en tercero de EGB ya empecé a jugar a balonmano en el Colegio Inmaculada de Gijón. Ya practicaba este deporte mi hermano Santi, que es tres años mayor que yo. Recuerdo con mi primer partido jugué con pantalones de pana y unas botas katiuskas. Me gustó este deporte y seguí para delante. Hasta juvenil jugué en el puesto de central y lateral y con la selección española júnior ya me pusieron de extremo derecho.
¿No hacía ningún otro deporte en el cole?
Sólo había fútbol, básquet y balonmano. Desapareció el balonmano con el tiempo al hacerse un campo de fútbol de hierba artificial. Con el colegio Inmaculada competí hasta juveniles y no ganamos ningún campeonato asturiano. Ahora nos volvemos a juntar para Navidades para jugar algún partidillo, aunque bien es verdad que la mayoría ya no tiene pelo y les sobresale una bonita barriga.
¿Llevaba bien los estudios y el deporte?
Lo compaginaba perfectamente. Me gustaba el dibujo artístico y el técnico, las matemáticas y la física. La lengua no me gustaba nada y la historia era muy aburrida. Como es obvio, la Educación Física se me daba muy bien. Ahora estudio INEF en Huesca y lo llevo así, así..., puesto he llegado a la profesionalidad en el balonmano y no tengo demasiado tiempo. En León, cuando jugaba en el Ademar, si que tenía tiempo de ir a clase. Por ejemplo, los lunes voy a clase de nueve a tres y comienzo el entrenamiento a las cinco y media... Pero hay que reconocer que tenemos tiempo libre y no podemos ser unos vagos.
¿Le gustaría entrenar a niños para que jueguen a balonmano?
Quiero ser entrenador nacional. Con la carrera del INEF terminada tengo las puertas abiertas en el ámbito de la enseñanza. Trabajando en un instituto puedo tratar con los chavales y esto es muy agradecido.
¿Cómo le convencería a un niño para que hiciera balonmano?
El balonmano es un deporte de equipo de verdad. El otro día ví un partido de rugby del Mundial y decían que es un deporte puro, porque si no piensas en el equipo, no ganas. El fútbol y el baloncesto son deportes más individuales. De pequeñito era muy rebelde y tuve suerte siempre de contar con entrenadores que me enseñaron mucho balonmano. La labor de educador es muy importante.
¿Con qué entrenador se queda en su trayectoria deportiva en la Liga ASOBAL?
No me quedo con ninguno y cada uno tiene algo que valorar. Manolo Cadenas es un gran trabajador; Julián Ruiz es un competidor nato y Kosovak es un maestro en positivar el grupo. Siempre hay muy buen rollo. De todos los técnicos que tuve en Asturias me quedo con la educación no deportiva que me dieron y se lo agradezco en el alma.
Nunca ha sido internacional absoluto.
Desde los 15 años fui a las selecciones españolas y era un fijo. Competí el año 2000 en el Europeo Júnior de Grecia y un año más tarde en el Mundial de Suiza. Pero con 21 años dejé de ir a la selección y me daba cuenta que en verano me faltaba algo. Cuando llegó César Argilés a la selección absoluta no contó conmigo.
¿Ha perdido la esperanza de obtener el entorchado internacional con la selección absoluta?
Las nuevas generaciones han ocupado el puesto de extremo derecho. Ahora están Albert Rocas, Roberto García y el tercer recambio es Víctor Tomás.
¿Quiénes eran sus ídolos de pequeño?
En el que me fijé el primero fue en Carl Lewis y después en Michael Jordan. Dentro de mi puesto siempre admiré a Carlos Ortega, que ahora es el entrenador del Antequera.
¿Para usted quien es el mejor jugador de balonmano del mundo?
Destacaría a Alberto Entrerríos. Es un jugador de equipo, un don que les falta a muchos jugadores y es super humilde.
¿Sueña con competir en unos Juegos Olímpicos?
Para mí sería lo máximo. Pero si no lo consigo, estaré en casa apoyando y, si se puede lograr una medalla, mejor que mejor.
¿Recuerda su debut en la Liga ASOBAL?
Tenía 19 años y pertenecía al Ademar León. No tenían extremo derecho y jugué toda la primera vuelta completa. Mi primer partido fue contra el Caja Cantabria y estaba muy nervioso. Me salió todo bien puesto que metí seis goles de seis lanzamientos. Fue el típico día que te sale todo y ese año gané la liga. El año siguiente gané la Copa del Rey y fui subcampeón de Europa. Con la selección júnior fui al Mundial con Manolo Laguna, que es el mejor entrenador de base de España. Es de Madrid y es un fenómeno.
Ya lleva dos años en Zaragoza con el CAI Aragón.
Zaragoza está creciendo muy rápidamente y está todo muy caro. Busco un piso y es imposible encontrar uno barato. En las Fiestas del Pilar lo he pasado bomba y he ido al Paseo Independencia, Valdespartera e Interpelas. El equipo crece tan rápido como la ciudad.
¿Qué objetivo tiene este año el CAI Aragón?
La lógica dice que tenemos que repetir lo del año pasado como mínimo. El año pasado tuvimos mucha suerte con los cruces en la Copa EHF y nos plantamos en la final. Este año no hemos tenido tanta suerte con el equipo esloveno. Con la Copa del Rey tenemos mucha ilusión y queremos lograr lo imposible. Nos gustaría llegar a la final y que sea lo que Dios quiera. Iremos a muerte con la ayuda de nuestra afición. En la Liga será difícil superar el sexto puesto del año pasado.
¿Le gusta más Gijón o Zaragoza?
Me manejo mejor en Gijón, que es más pequeño. En Zaragoza se vive muy bien, resido en el Actur, en la margen izquierda y es una zona muy tranquila, salvo cuando hay atascos en el Tercer Cinturón.
¿Cuál es su mejor recuerdo en Zaragoza?
El partido de ida de la final de la Copa EHF en el Príncipe Felipe ante el Magdeburgo. Recuerdo que todo el mundo se vistió con una camiseta naranja. Era la marea naranja. La afición fue el jugador número 8 y quiero volver a repetir esta situación.
¿Cómo definiría el juego del CAI Aragón?
Es el estilo Cos, un juego con transiciones muy rápidas, tanteos muy elevados. Ganamos a base de rotaciones puesto que tenemos dos equipos titulares. Nuestro juego es rápido y con mucho ritmo y de esta manera cansamos a los rivales.